lunes, 29 de agosto de 2011

CONVIVIENDO CON LA ESTACION


Lo de los cortes de luz no es joda. Para que entiendan un poco: India tiene 3 estaciones, “hot”, “wet” (el monsoon), y “cool”. Nosotros llegamos en la época de monsoon. Antes de venir acá me imaginaba que era época de huracanes o algo así jaja, pero después me contaron que son lluvias, mucha lluvia. La gente rural reza para que llueva, porque de eso dependen sus cosechas (no muy diferente a Argentina no?).
Todos los días, como relojito, a partir de la 8 pm, a veces antes, se larga la tormenta. Y cuando acá llueve, llueve. Cortina de agua, sin parar, durante horas…Es muy lindo mirarlo, hasta que se empiezan a levantar todos los olores de la ciudad, gracias a la lluvia, y se convierte en algo no tan lindo.

Acto seguido, se corta la luz. No se corta todo los días. Sino cada 2 días aproximadamente. Y tampoco es en toda la ciudad al mismo tiempo, es “por barrios” según me dijeron. El generador, que no es otra cosa que una caja destartalada en un rincón del departamento solo abarca parte de la casa: la luz del living y del cuarto.

Una noche, descompuestos por la comida india, iba a cocinar una simple y básica pasta. Eran las 8 de la noche. Voy, pongo el agua a hervir (logramos que nos consiguieran una hornalla eléctrica) y….apagón. En ese momento me di cuenta de que hasta que no volviera la luz estábamos fritos… Se hicieron las 9, las 10, las 11…Sentados en el “living” (dos sillas y una mesa baja) mirándonos y esperando que vuelva la luz.

Salir a comer afuera era imposible. Vivimos en un “barrio residencial”, el equivalente a Belgrano (en cuanto a distancias) pero muy diferente en cuanto al “desarrollo urbanístico” o como se llame. A ver si soy clara: no hay veredas, y si las hay, tienen agujeros enormes y muy profundos. Hay cables de alta tensión por todos lados (siempre le digo a Mariano que se agache para que no se choque con uno), ya se murieron 11 personas electrocutadas en lo que va del año. Hay piedras, bosta de vaca y una cantidad de cosas incomprensibles. La gente estaciona sus motos en la “vereda” entonces no hay lugar para caminar. Imaginen que de día, cuando camino por la calle, no puedo mirar a la gente ni para adelante, porque voy todo el tiempo mirando el piso, así no me choco con nada o no me caigo en ningún agujero…Así que salir a comer afuera, no era una opción.

Estábamos famélicos y a la merced del sistema energético de Bangalore…COPADO.
Este cuento tiene final feliz, ya que a las 11.30 volvió la luz y me lance a cocinar…fueron las pastas más ricas que comí en mi vida jaja…

1 comentario:

Majo PB dijo...

mortal el cuento bela! me imagino la impaciencia esperando a que llegue la luz! segui escribiendo que me encanta saber de ustedes! besos